La adolescencia es una época llena de cambios y alteraciones hormonales que se reflejan en tu piel. Los poros se abren, aumenta la producción de sebo, aparecen granitos e imperfecciones, los brillos indeseados... Este es el momento en el que se construyen las bases de la piel del futuro, aprender a cuidarla ahora es una decisión que se notará durante años.
Las nuevas generaciones lo saben. Son consumidoras informadas, curiosas y muy influenciadas por la cosmética Koreana, que les ha mostrado la importancia de los rituales constantes, el layering y las texturas respetuosas. También han aprendido que su piel necesita equilibrio, la hidratación es esencial para evitar descompensar el microbioma y provocar irritaciones.