Alimentos ricos en grasa saturada como mantequilla, beicon, quesos grasos o aceite de palma convienen ser consumidos con cierta prudencia para mantener un buen estado de salud general y de nuestra piel en particular.
En contraposición, se recomienda incluir en nuestra dieta aceite de oliva virgen extra que aporta nutrientes antioxidantes como la vitamina E. Este micronutriente ayuda a proteger las células frente al daño oxidativo, ayudando a la piel a protegerse frente a las agresiones externas.
En conclusión, aunque existen muchos factores que pueden estar implicados en la aparición y empeoramiento del acné, se recomienda ayudarnos de tratamientos cosméticos específicos para cada tipo de piel, beber una cantidad adecuada de agua para mantener una piel hidratada, aprender a gestionar el estrés emocional y seguir un estilo de vida saludable, evitando el tabaco y descansando adecuadamente.
Asimismo, a pesar de que no existe una dieta antiacné efectiva, es recomendable mantener una dieta equilibrada y variada donde podemos incorporar nutrientes esenciales para la piel con propiedades antioxidantes. De esta forma, ayudaremos a mantener una estructura dérmica óptima, así como a prevenir la aparición de alteraciones como el acné.
En atashi hemos desarrollado una línea específica para pieles mixtas, grasas o con tendencia acnéica, formulada con células nativas vegetales de flor de Lila e ingredientes biotecnológicos que ayudan a eliminar brillos, atenuar imperfecciones y afinar poros dilatados, devolviendo la pureza y el equilibrio a la piel.