El acné hormonal es un tipo de afección en la piel que, debido a cambios hormonales, forma granos, espinillas, pápulas, quistes y nódulos que pueden venir acompañados de manchas y cicatrices. Esto ocurre por un incremento en la producción de sebo que acaba obstruyendo los poros que se inflaman y favorecen la proliferación de bacterias.
Este tipo de acné es común durante la pubertad, y puede darse a lo largo de la vida cuando se dan fluctuaciones hormonales como el ciclo menstrual, el embarazo o la menopausia.
En muchos casos, el acné hormonal se presenta en la mujer junto a signos de hiperandrogenismo, es decir, un incremento en la producción de andrógenos que se manifiesta por un aumento de vello facial o pérdida de cabello considerable.
Además de las hormonas, que son el factor desencadenante principal, factores como el estrés, los anticonceptivos o ciertas enfermedades pueden agravar el problema.