Glicación: qué es y cómo combatir el envejecimiento

La glicación cutánea es un proceso natural relacionado con el envejecimiento de la piel, pero que, con el paso del tiempo, puede comprometer la firmeza, elasticidad y luminosidad del rostro.

Este proceso ocurre cuando los azúcares presentes en nuestro organismo se unen a proteínas estructurales como el colágeno y la elastina, alterando progresivamente su función. Como consecuencia, estas fibras pierden flexibilidad, se vuelven más rígidas y la piel comienza a mostrar signos visibles de envejecimiento como flacidez, arrugas y pérdida de firmeza. 

Aunque la glicación es un proceso inevitable, determinados factores como el exceso de azúcares en la dieta, la exposición solar o el estrés oxidativo pueden acelerar la formación de productos finales de glicación avanzada (AGEs).

Si quieres saber cómo combatir la glicación en la piel, sigue leyendo. 

¿Qué es la glicación y cómo afecta a la piel?

La glicación es un proceso químico lento basado en la unión no enzimática de azúcares reductores, como la glucosa o la ribosa, con los grupos amino de las proteínas. 

Se trata de un proceso espontáneo y gradual que provoca una degradación irreversible de las funciones de las proteínas de la membrana plasmática, circulantes y estructurales del organismo. 

El proceso de glicación origina productos finales de glicación avanzada, conocidos como AGE por las siglas en inglés de Advanced Glycation End Products. Estos AGEs son peligrosos porque hacen que el colágeno y la elastina se vuelvan rígidos y generan inflamación, acelerando el envejecimiento.

A partir de los 35 años, la glicación aumenta de manera exponencial, intensificándose con el paso del tiempo. Además, los mecanismos de reparación celular y de limpieza de proteínas dañadas se ralentizan con la edad, haciendo más visibles las arrugas y restando firmeza y luminosidad a la piel. 

Impacto de la glicación en la matriz dérmica: funcionamiento del proceso

El impacto del proceso de glicación afecta principalmente a la matriz extracelular de la piel, la estructura encargada de proporcionar soporte, firmeza y elasticidad. Sus principales consecuencias son:

  1. Rigidez de las fibras de colágeno y elastina. El colágeno y la elastina son proteínas fundamentales para mantener una piel firme y flexible. Cuando los azúcares se unen a ellas, se producen enlaces cruzados que modifican su estructura y reducen su capacidad de deformarse y recuperar su forma original.
  2. Alteración de la arquitectura cutánea. Los AGEs generan una desorganización progresiva de la red de fibras dérmicas. En lugar de una estructura flexible y bien organizada, la piel pierde resistencia y se vuelve más frágil.
  3. Menor actividad de los fibroblastos. Los productos finales de glicación avanzada también pueden afectar a los fibroblastos, las células responsables de sintetizar nuevo colágeno y elastina. Esto dificulta la capacidad de la piel para renovarse y reparar los daños acumulados.
  4. Aparición de signos visibles de envejecimiento. Como consecuencia de todo este proceso, la piel pierde progresivamente firmeza, aparecen arrugas más marcadas y disminuye la luminosidad característica de una piel joven.

En la siguiente tabla puedes descubrir las consecuencias en el rostro de la glicación: 

Efecto interno Resultado visible
Rigidez en las fibras de colágeno y elastina Pérdida de elasticidad y aparición de flacidez
Alteración de la matriz dérmica Arrugas más profundas
Acumulación de AGEs Piel apagada y pérdida de firmeza
Daño en fibroblastos Envejecimiento acelerado

Factores dietéticos y de estilo de vida que aceleran la glicación

La glicación es un proceso fisiológico inevitable, como ya hemos avanzado, pero ciertos hábitos pueden acelerarla significativamente. 

Entre ellos destacan:

  • Dieta rica en azúcares refinados y alimentos ultraprocesados, que favorecen niveles elevados de glucosa en el organismo. 
  • Exposición solar, ya que la radiación UV aumenta el estrés oxidativo y favorece la degradación de las proteínas dérmicas. 
  • Tabaco y alcohol, relacionados con un incremento de radicales libres. 
  • Estrés crónico y falta de descanso, que pueden alterar los mecanismos naturales de reparación de la piel. 
  • Sedentarismo, asociado a una menor capacidad metabólica del organismo.

Rol de la fotoprotección y la exposición UV en la glicación

La exposición de los AGEs a los rayos ultravioleta genera radicales libres de oxígeno que constituyen un factor adicional de envejecimiento. Además, se crea un círculo de retroalimentación porque la glicación se incrementa con la exposición al sol. 

La evidencia científica, ha demostrado de forma consciente la relación directa entre la exposición a la radiación UV, la oxidación de las proteínas dérmicas y el envejecimiento cutáneo acelerado. 

Por esta razón, aplicar una fotoprotección diaria es una medida antiglicación eficaz y sencilla de poner en práctica. 

Rutina cosmética antiglicación: ingredientes y cuidados clave

La cosmética avanzada cuenta con diferentes activos capaces de actuar frente a los principales mecanismos relacionados con la glicación: el estrés oxidativo, la pérdida de estructura dérmica y la degradación del colágeno. A continuación, vamos a compartir contigo algunos de los activos más eficaces.  

Antioxidantes que neutralizan el estrés oxidativo

Los antioxidantes son una pieza clave en la prevención del envejecimiento asociado a la glicación, ya que ayudan a combatir el exceso de radicales libres responsables del daño oxidativo.

Ingredientes como las vitaminas C y E contribuyen a proteger las estructuras celulares frente al estrés oxidativo. Además, la vitamina C destaca por su papel esencial en la síntesis de colágeno, convirtiéndose en un activo de gran interés en tratamientos destinados a mejorar la firmeza y la calidad de la piel.

Hidratación y estructura dérmica: ácido hialurónico

Mantener una piel correctamente hidratada es fundamental para conservar una barrera cutánea saludable y una apariencia más firme y luminosa.

El ácido hialurónico ayuda a retener agua en la piel, aportando hidratación y mejorando la sensación de confort

Dipéptido carnosina: el activo central de al rutina antiglicación

La carnosina es uno de los activos cosméticos con mayor interés en la lucha frente  la glicación gracias a su capacidad antiglicación y antioxidante.

Se trata de un dipéptido formado por dos aminoácidos que está presente de manera natural en nuestro organismo y que actúa como molécula protectora frente a la formación de productos finales de glicación avanzada (AGEs). 

Su mecanismo de acción se basa en captar los grupos reactivos de los azúcares antes de que puedan unirse al colágeno y la elastina, evitando así la formación de enlaces rígidos que alteran la estructura de estas proteínas.

De esta forma, la carnosina ayuda a preservar la flexibilidad de las fibras dérmicas y a mantener una piel con mayor firmeza y elasticidad.

Además, su acción antioxidante contribuye a proteger las proteínas cutáneas frente al estrés oxidativo, otro de los procesos implicados en el envejecimiento de la piel.

Por ello, la carnosina se considera uno de los activos antiglicación más interesantes dentro de la dermocosmética avanzada.

En Atashi, la hemos incorporado en dos de nuestras formulaciones más completas: el Sérum Alta Eficacia Lifting-Firmeza y Terapia Lifting-Firmeza Facial Mentón y Escote. Su fórmula multiactiva incluye un exclusivo activo anti-glicación. Este es un complejo liposomado que combina carnosina, una sustancia antioxidante y anti-glicación con dos potentes antioxidantes liposolubles (silimarina y tocoferol).  Este complejo liposomado es capaz de inhibir la reacción de glicación, reducir la peroxidación lipídica y previene el envejecimiento oxidativo.

No es de extrañar que estas dos formulaciones multiactivas formen parte del Ritual Vital Age del Código Atashi, una rutina completa de cuidado antiedad durante la menopausia que integra pasos de preparación, tratamiento activo y protección. El Código Atashi nace como una guía inconformista que combina la precisión de la ciencia con la sensibilidad del cuidado consciente para crear rituales que responden a necesidades reales de la piel:  

  1. Agua Micelar Blemish Relief: limpia, hidrata y elimina los síntomas de fatiga. 
  2. Tónico Facial Skin Vitality: suaviza los poros y equilibra el microbioma. 
  3. Serum Lifting-Firmeza: efecto lifting, reduce manchas y redefine el óvalo facial. 
  4. Terapia Lifting-Firmeza: reafirma el cuello y el escote y reduce rojeces.
  5. Advanced Primer Cover Up: alisa, ilumina, unifica y cubre imperfecciones a la vez que prolonga la duración del maquillaje.
  6. Contorno de ojos Magic Eyes: levanta, tensa y abre el ojo cansado. 
  7. DD Cream SPF15: toque final para conseguir un efecto buena cara. 

Farmacéutica Licenciada por la Universidad de Alcalá de Henares, con más de 25 años de trayectoria profesional y de gran autoridad en el sector de la belleza saludable. Especialista en la conceptualización, investigación y desarrollo de productos en la industria dermofarmacéutica y nutricosmética para el cuidado y salud de la piel. Apasionada de la industria dermofarmacéutica, es miembro del Claustro de Profesores del Centro de Estudios Superiores de la Industria Farmacéutica (CESIF).