La carnosina es uno de los activos cosméticos con mayor interés en la lucha frente la glicación gracias a su capacidad antiglicación y antioxidante.
Se trata de un dipéptido formado por dos aminoácidos que está presente de manera natural en nuestro organismo y que actúa como molécula protectora frente a la formación de productos finales de glicación avanzada (AGEs).
Su mecanismo de acción se basa en captar los grupos reactivos de los azúcares antes de que puedan unirse al colágeno y la elastina, evitando así la formación de enlaces rígidos que alteran la estructura de estas proteínas.
De esta forma, la carnosina ayuda a preservar la flexibilidad de las fibras dérmicas y a mantener una piel con mayor firmeza y elasticidad.
Además, su acción antioxidante contribuye a proteger las proteínas cutáneas frente al estrés oxidativo, otro de los procesos implicados en el envejecimiento de la piel.
Por ello, la carnosina se considera uno de los activos antiglicación más interesantes dentro de la dermocosmética avanzada.