Inflammaging y envejecimiento cutáneo: qué es y cómo evitarlo

El inflammaging puede estar afectando a la salud y aspecto de tu piel. ¿La notas más apagada, sensible o envejecida a pesar de los cuidados que le dispensas?

Este neologismo biomédico se compone de la unión de “inflamación” y “envejecimiento”. Es una inflamación de baja intensidad crónica que deteriora tus células y tejidos, acelerando el envejecimiento cutáneo y el desarrollo de enfermedades relacionadas con la edad. 

En este artículo te vamos a explicar qué es el inflammaging, cuáles son sus síntomas y, lo más importante, cómo puedes prevenirlo desde hoy.

¿Qué es el inflammaging cutáneo y por qué debería importarte?

El inflammaging es un proceso de inflamación crónica y silenciosa de baja intensidad que acelera el envejecimiento celular y está vinculado a diversas enfermedades degenerativas.

Este neologismo combina la palabra inflammation (inflamación) y aging (envejecimiento) fue propuesto para describir el envejecimiento asociado a una exposición a antígenos (endógenos y exógenos), acumulación de daños celulares, senescencia celular y a cambios en el sistema inmune. 

Además de factores internos como la predisposición genética o la senescencia celular, el envejecimiento cutáneo también está profundamente influido por el exposoma: todos los factores no genéticos a los que estamos expuestos a lo largo de la vida y que determinan hasta un 75% de nuestro envejecimiento.

Dentro de estos factores se incluyen el sol, la contaminación, el clima, el estrés, el entorno urbano e incluso nuestro estilo de vida. Todos ellos hacen que nuestras células reaccionen de forma excesiva, activando mecanismos inflamatorios que aceleran la pérdida de colágeno, reducen la energía celular y debilitan la barrera cutánea.

Este tipo de inflamación actúa como una barrera interna que deteriora las células y tejidos que no solo afecta a la apariencia de la piel, sino que está relacionada con patologías degenerativas como el Alzheimer o enfermedades cardiovasculares o la diabetes tipo 2.

¿Cómo se relaciona el inflammaging con el envejecimiento cutáneo?

Inflammaging y envejecimiento cutáneo se encuentran estrechamente relacionados. Te lo explicamos con algo más de detalle. 

Envejecimiento cutáneo intrínseco o cronológico

Se manifiesta por un adelgazamiento de la epidermis, reducción de la producción de colágeno, debilitamiento de la barrera cutánea y formación de arrugas.

La inflamación crónica acelera estos procesos. 

Envejecimiento cutáneo intrínseco o fotoenvejecimiento

La inflamación de baja intensidad puede intensificar el fotoenvejecimiento causado principalmente por la radiación ultravioleta, acelerando respuestas como:

  • Liberación de citocinas inflamatorias por los queratinocitos.
  • Generación de especies reactivas de oxígeno (ROS) que dañan las estructuras celulares.
  • Activación de mastocitos, neutrófilos y macrófagos implicados en el daño en la matriz celular, reducción de los fibroblastos y acumulación de elastosis (degeneración de las fibras elásticas de la piel). 
Envejecimiento cutáneo

¿A qué edad comienza?

Puede comenzar a partir de los 30 años, aunque es más evidente a partir de los 40.

¿Qué factores aceleran el envejecimiento inflamatorio?

El estrés crónico, la mala alimentación, la falta de un sueño reparador o la exposición a la radiación solar constante pueden acelerar el inflammaging.

¿Cuáles son los síntomas visibles del inflammaging en la piel?

Los signos visibles del inflammaging en la piel incluyen aspereza, pérdida de firmeza, tono apagado y poros dilatados.

Poco a poco pueden ir apareciendo otras manifestaciones cutáneas como arrugas profundas, problemas de pigmentación y elastosis. 

¿Cómo prevenir el inflammaging con tu rutina diaria?

En el cuidado de la piel, la prevención es una de las mejores maneras de mantenerla saludable. Te damos algunas pautas eficaces para que lo consigas.

Dieta rica en alimentos antiinflamatorios y antioxidantes

Para prevenir el inflammaging procura seguir una dieta que respete tu microbiota intestinal rica en alimentos antiinflamatorios como frutas, verduras, legumbres, frutos secos y pescado azul. 

Incluye en tu dieta para la piel alimentos como los frutos rojos (arándanos, frambuesas, fresas son ricas en antiinflamatorios y antioxidantes), y la cúrcuma (la curcumina es un compuesto activo con efecto antiinflamatorio). 

Presta especial atención a componentes como los ácidos grasos Omega-3, el zinc y el magnesio, así como los polifenoles y flavonoides que ayudan a reducir las citoquinas proinflamatorias. 

Ejercicio

Abandona el sedentarismo por un ejercicio moderado que te va a ayudar a reducir marcadores inflamatorios (como IL-6 y TNF-alfa). Además, estimula la circulación, y potencia la producción de antioxidantes endógenos. 

¿Qué tipo de ejercicio es el mejor para combatir el inflammaging? El aeróbico moderado y regular como caminar 30 minutos o 45 minutos al día. 

Sueño reparador

El déficit del sueño te impide lucir una piel deslumbrante y rejuvenecida. Esto es así porque un sueño reparador es necesario para activar la autofagia favoreciendo la renovación celular, disminuir los niveles de cortisol (hormona del estrés), y aumentar la producción de melatonina, un antioxidante natural. 

Si no duermes bien, intenta adoptar hábitos de sueño saludables, mantén una rutina relajante antes de acostarte y, por supuesto, evita las cenas copiosas, el alcohol y la cafeína. 

Gestión del estrés

El estrés sostenido es un acelerador del envejecimiento cutáneo porque promueve la inflamación crónica, el daño celular y el deterioro inmunológico. 

Para evitarlo puedes practicar técnicas como la meditación, respiración consciente o mindfulness. Aprender a decir “no” también te va a ayudar.

Rutina facial antiinflamatoria y cuidados después de los 30

Un skincare antiinflamatorio te ayuda a mantener a raya el inflammaging, sobre todo en lo referente a los cuidados post-30.

Opta por formulaciones ricas en activos antioxidantes y antiinflamatorios que actúen fortaleciendo la barrera protectora de la piel, neutralizando la inflamación, mejorando la firmeza y aportando luminosidad.

Nuestra propuesta es la Línea Firmeza y Luminosidad de Atashi, una gama completa de productos diseñada para todo tipo de pieles incluso en las pieles más sensibles. En su formulación multiactiva destacan las células nativas de Edelweiss que reafirman y rejuvenecen el rostro, protegen el ADN celular y neutralizan los radicales libres, extracto de magnolia que reduce el daño celular y las rojeces, combatiendo la inflamación crónica. Además, hemos añadido Complejo Mg- B Glucano y biosaccharide Gum-1 para calmar las pieles más reactivas y Creatina que aumenta la reserva de energía. 

En nuestro Código Atashi encontrarás el Ritual Calm & Beauty para pieles estresadas. Un ritual que hemos creado especialmente para reducir el inflammaging y el envejecimiento cutáneo.

¿Se puede revertir el inflammaging?

No, pero la buena noticia es que se puede ralentizar considerablemente combinando hábitos de vida saludables, un skincare adecuado y potenciando la nutrición antiinflamatoria.

Entonces, ¿qué estilo de vida ayuda a reducir el inflammaging?

Un estilo de vida saludable enfocado en su prevención también va a ayudarte a reducirlo. Te recordamos las 5 dimensiones básicas que debes tener en cuenta para combatirlo:

  1. Sigue una dieta antiinflamatoria rica en alimentos antioxidantes y antiinflamatorios.
  2. Realiza ejercicio moderado, ya que el ejercicio intenso y prolongado puede empeorar la inflamación.
  3. Duerme bien, un sueño reparador resulta clave.
  4. Gestiona el estrés para reducir los niveles de cortisol que activa rutas inflamatorias.
  5. Aplica un skincare antiinflamatorio que te ayude a regenerar y energizar la piel, la calme y contenga ingredientes que neutralicen la inflamación crónica.

Ahora ya sabes que puedes combatir el inflammaging con pequeños gestos como mejorar tu rutina facial, dormir mejor o introducir en tu dieta alimentos antiinflamatorios. Y no olvides la constancia, ¡va a ser una gran aliada! 

Farmacéutica Licenciada por la Universidad de Alcalá de Henares, con más de 25 años de trayectoria profesional y de gran autoridad en el sector de la belleza saludable. Especialista en la conceptualización, investigación y desarrollo de productos en la industria dermofarmacéutica y nutricosmética para el cuidado y salud de la piel. Apasionada de la industria dermofarmacéutica, es miembro del Claustro de Profesores del Centro de Estudios Superiores de la Industria Farmacéutica (CESIF).