El inflammaging es un proceso de inflamación crónica y silenciosa de baja intensidad que acelera el envejecimiento celular y está vinculado a diversas enfermedades degenerativas.
Este neologismo combina la palabra inflammation (inflamación) y aging (envejecimiento) fue propuesto para describir el envejecimiento asociado a una exposición a antígenos (endógenos y exógenos), acumulación de daños celulares, senescencia celular y a cambios en el sistema inmune.
Además de factores internos como la predisposición genética o la senescencia celular, el envejecimiento cutáneo también está profundamente influido por el exposoma: todos los factores no genéticos a los que estamos expuestos a lo largo de la vida y que determinan hasta un 75% de nuestro envejecimiento.
Dentro de estos factores se incluyen el sol, la contaminación, el clima, el estrés, el entorno urbano e incluso nuestro estilo de vida. Todos ellos hacen que nuestras células reaccionen de forma excesiva, activando mecanismos inflamatorios que aceleran la pérdida de colágeno, reducen la energía celular y debilitan la barrera cutánea.
Este tipo de inflamación actúa como una barrera interna que deteriora las células y tejidos que no solo afecta a la apariencia de la piel, sino que está relacionada con patologías degenerativas como el Alzheimer o enfermedades cardiovasculares o la diabetes tipo 2.