Para combinar péptidos y retinol en tu rutina facial de manera segura puedes basarte en la alternancia: aplica el retinol por la noche, y los péptidos por la mañana. Así, vas a favorecer la regeneración cutánea, pero sin irritaciones.
Aunque, en realidad la combinación va a depender de tu tipo de piel y del formato (crema, sérum, loción, mascarilla) y concentración de cada producto. Recuerda la regla básica del orden cosmético: primero aplica las texturas más ligeras y ve avanzando hacia las más densas.
En resumidas cuentas, el éxito al combinar el retinol y los péptidos es la personalización del tratamiento para adaptarlo a cada tipo de piel y a las necesidades de cada persona.