El efecto buena cara consiste en disfrutar y lucir una piel saludable y resplandeciente, de aspecto natural, proyectando una imagen de cara lavada y sin muestra alguna de signos de estrés o fatiga.
También es el resultado de buenos hábitos de vida, entre los que el sueño, el ejercicio y la buena alimentación son pilares, al igual que el uso de cosméticos respetuosos con tu piel.
Para conseguir un aspecto saludable con efecto glow, esto es, luminoso y lleno de vida, es necesario integrar en tu rutina de cuidados tratamientos antiedad con efecto redensificante e iluminador y que, en cierta medida, se conviertan en alimento para tu piel.