El Skin Cycling es una rutina facial que se desarrolla en 4 noches que busca transformar la piel al favorecer su renovación, y potenciar su recuperación.
Esto se consigue maximizando la acción de principios activos como los retinoides, y minimizando sus posibles efectos adversos como la irritación gracias a un protocolo claro creado por la dermatóloga Whitney Bowe, y que puede repetirse cíclicamente.
El gran éxito que está teniendo esta rutina facial radica en que es sencilla, accesible y se puede adaptar a todo tipo de piel.
Los objetivos que se quieren conseguir son:
● Exfoliar gracias a la acción de ácidos químicos como los alfa hidroxiácidos (AHAs) o beta hidroxiácidos (BHAs), por exfoliación enzimática por efecto de enzimas que descomponen las proteínas dérmicas, o bien con una exfoliación mecánica ultrasuave como puedes obtener con microgránulos.
● Renovar la piel con el uso de retinoides como el retinol o retinal.
● Reparar por efecto de agentes hidratantes y renovadores como el ácido hialurónico o las ceramidas.
Antes de abordar las fases de esta rutina es preciso señalar que se basa en un tratamiento de renovación cutánea, por lo que debes seguir prestando atención a tus cuidados habituales como el uso de contorno de ojos, de labios, de tónicos, etc.