Ácidos AHA, BHA y PHA: ¿qué son y para qué sirven?

Los ácidos AHA, BHA y PHA se han convertido en activos fundamentales de las rutinas skincare.

Se utilizan en tratamientos enfocados en mejorar la textura de la piel, que aportan luminosidad y promueven la renovación celular. 

Conocerlos y entender sus diferencias te va a permitir combinarlos para garantizar la renovación celular, evitando la irritación y maximizando los resultados. Te lo vamos a explicar con todo detalle en este artículo. 

Ácidos AHA, BHA y PHA: los 3 exfoliantes químicos que necesitas conocer

Los ácidos AHA, BHA y PHA son exfoliantes químicos. Cada tipo de ácido proporciona distintos beneficios: 

  • Los AHA o alfahidroxiácidos suavizan la piel y aumentan la luminosidad.
  • Los BHA o betahidroxiácidos ayudan a controlar la grasa, el acné y los puntos negros.
  • Los PHA polihidroxiácidos hidratan y fortalecen la barrera cutánea. 

Para entender su acción, ten presente que la piel tiene memoria y cada día que pasa la epidermis va completando su ciclo de renovación. Este proceso actúa desde las capas más profundas hasta la superficie en un ciclo que suele tardar en completarse entre 28 y 40 días según la edad. 

Cuando esta renovación se vuelve más lenta, como por el paso del tiempo, las células muertas se acumulan en tu piel. El resultado es un tono más apagado, poros dilatados y una piel con aspecto envejecido.

Estos exfoliantes se han convertido en una de las herramientas más eficaces para acelerar la renovación celular de forma controlada. 

Vamos a detenernos en los mecanismos de acción de cada uno de ellos. 

AHA: los alfahidroxiácidos de superficie

Los AHA o alfahidroxiácidos son compuestos hidrosolubles que actúan en la capa más externa de la piel, donde las células muertas se acumulan y se convierten en un obstáculo para que otros activos penetren. 

Se trata de los ácidos más conocidos si hablamos de renovación celular.

Son especialmente eficaces para combatir los signos de la edad, ya que reducen las líneas de expresión, combaten el daño solar y estimulan la producción de colágeno.

¿Cómo actúan los AHA?

Los AHA disuelven la unión de las células muertas al romper los enlaces que las mantienen unidas en la superficie de la piel, provocando que se vea apagada y con aspecto envejecido. Entre todos ellos, el ácido glicólico destaca por su tamaño molecular reducido, lo que le permite actuar de forma más eficaz sobre la epidermis y ofrecer resultados visibles en luminosidad, textura y signos de la edad.

Gracias a su acción, vas a notar tu piel más luminosa, y muchas personas que los aplican sienten cómo los productos que aplican tras la exfoliación se absorben mejor.

Principales ácidos AHA y para qué sirven

Entre los alfahidroxiácidos más conocidos se encuentran:

  • Ácido glicólico: favorece una exfoliación superficial potente, y brinda un efecto visible sobre arrugas finas y tono desigual.
  • Ácido láctico: combina la exfoliación con un efecto humectante.
  • Otros AHA, como el mandélico, el tartárico o el cítrico. 

¿Para qué pieles se recomiendan?

Los AHA suelen recomendarse en pieles maduras, secas o apagadas porque mejoran la luminosidad y ayudan a atenuar problemas superficiales de la piel, como la hiperpigmentación, arrugas finas y textura irregular.

Ácido salicílico, el betahidroxiácido que penetra en los poros

El ácido salicílico es un BHA o betahidroxiácido que mantiene la capacidad de exfoliar, pero, al ser lipofílico (soluble en grasa), puede penetrar en el sebo y alcanzar el interior de los poros. 

Esto explica que se incorpore en tratamientos para pieles que sufren un exceso de grasa o con tendencias acneicas. 

Ácido salicílico BHA para limpiar poros

¿Cómo funcionan los BHA en la piel?

Actúan eliminando el sebo y las células muertas acumuladas en los poros, lo que favorece una limpieza profunda

Este efecto se traduce por una piel con menos puntos negros y menos propensa a los brotes y la inflamación, que se muestra más homogénea y saludable. 

¿Para qué tipo de piel se aconseja el uso de BHA?

Los ácidos BHA ayudan a mejorar las pieles de personas que buscan reducir el brillo de su piel, pero sin restar luminosidad ni resecarla demasiado. 

Es ideal para pieles mixtas y grasas, así como para tratar las zonas propicias para la aparición de acné y poros congestionados.

PHA: la opción suave para las pieles sensibles

Los PHA o polihidroxiácidos ofrecen una acción exfoliante más suave, que respeta la barrera de la piel. Su tamaño molecular es más grande que el de los AHA, por lo que su penetración es más limitada y trabajan de forma más lenta, con la ventaja de que reducen los riesgos de irritación.

¿Qué aportan los PHA?

Además de exfoliar con cuidado, los PHA ayudan a mantener la hidratación de la piel, refuerzan la barrera cutánea y favorecen una renovación celular gradual.  

Ejemplos de PHA

Dos ejemplos de polihidroxiácidos son el ácido lactobiónico, es un derivado de la lactosa con efecto antioxidante e hidratante, y la gluconolactona, que mejora la textura y luminosidad de la piel. 

¿Para qué pieles se recomiendan?

Resultan ideales para pieles sensibles, reactivas o con tendencia al enrojecimiento, mejorando su textura y luminosidad. 

¿Cómo utilizar los ácidos en tu rutina facial? Consejos y precauciones

A la hora de incorporar los ácidos exfoliantes a tu rutina skincare, sigue las siguientes recomendaciones para maximizar los resultados

  • Protege tu piel con un protector de al menos SPF 30+ todos los días. Recuerda que los ácidos pueden aumentar la sensibilidad a la radiación ultravioleta y el riesgo de hiperpigmentación.
  • Aplica tus ácidos exfoliantes 2 o 3 veces por semana, preferiblemente por la noche, y ve aumentando según el nivel de tolerancia de tu piel.
  • Añade una rutina de apoyo aplicando niacinamida o ceramidas los días que no utilices exfoliantes. Te ayudarán a reforzar la barrera cutánea.
  • Evita combinaciones de ácidos fuertes que sean agresivas, y utiliza tratamientos dermocosméticos con concentraciones seguras. 

Por último, intenta buscar fórmulas multiactivas seguras que además de proporcionar la renovación celular a través de ácidos exfoliantes, incluyan otros activos estratégicos que potencien los resultados como las células nativas vegetales o la creatina. 

En Atashi hemos desarrollado un ritual para lucir una piel perfecta y cuidada con fórmulas multiactivas que incorporan el poder renovador del ácido glicólico. Hablamos del ritual punta de diamante, pensado para esas pieles que se sienten apagadas, poros dilatados y textura áspera, y que buscan una renovación profunda para recuperar tono uniforme luminosidad y aspecto revitalizado.

Este ritual forma parte del Código Atashi, una guía inconformista de cuidado que no se centra en pieles secas, grasas o mixtas, sino en momentos vitales y estilos de vida. 

Con la rutina nocturna del Ritual punta de diamante, en sólo 4 pasos vas a poder seguir los pasos de los tratamientos profesionales de microdermoabrasión con punta de diamante, pero desde casa y con cuidados delicados para pieles sensibles:

  1. Limpieza suave con el limpiador micelar nutritivo regenerante: El primer paso prepara la piel eliminando impurezas y células muertas, ayudando a iniciar el proceso de renovación superficial.
  2. Tonifica, purifica y prepara tu piel con el tónico facial firmeza luminosidad frescor glacial: Refina la textura de la piel, purifica e ilumina la piel y aporta un efecto refrescante inmediato optimizando la piel para potenciar los tratamientos posteriores.
  3. Efecto flash peeling con Radiant Instant Skin Antifatigue: tratamiento que aporta luminosidad inmediata y efecto piel descansada. Formulado con ácido glicólico y ácido hialurónico, hidrata y exfolia la piel del rostro, cuello y escote en profundidad dejándola más suave, firme y sin imperfecciones aayudando a revitalizar el aspecto apagado del rostro tras el estrés diario. Es el mejor aliado para todo tipo de pieles, especialmente las más sensibles al combinar su efecto renovador del ácido con la acción reparadora y calmante del Ácido Hialurónico.
  4. Renovación controlada y producción de colágeno con la Crema Renovadora: el ácido glicólico liposomado se combina con la creatina y la vitamina E para reparar, renovar y transformar tu piel, logrando potenciar la actividad celular hasta en un 60 %. Además, las células nativas de Gardenia jasminoides actúan incrementando la producción de colágeno y restaurando la matriz celular, y los péptidos de Calmosensine™ estimulan la liberación de proendorfinas que relajan la piel.  

Como has podido conocer en este blog los AHA, BHA y PHA actúan sobre diferentes niveles de la piel, pero todos comparten un mismo objetivo: mejorar su renovación. Cuando se integran correctamente en la rutina y se combinan con activos reparadores, permiten mantener una piel más equilibrada, resistente y con mejor calidad cutánea a largo plazo.

Farmacéutica Licenciada por la Universidad de Alcalá de Henares, con más de 25 años de trayectoria profesional y de gran autoridad en el sector de la belleza saludable. Especialista en la conceptualización, investigación y desarrollo de productos en la industria dermofarmacéutica y nutricosmética para el cuidado y salud de la piel. Apasionada de la industria dermofarmacéutica, es miembro del Claustro de Profesores del Centro de Estudios Superiores de la Industria Farmacéutica (CESIF).