Por la noche tu piel es más receptiva a cualquier tipo de tratamiento que apliques, por lo que seguir una rutina facial de noche resulta esencial.
Durante el sueño, la piel se sumerge en un proceso de reparación frente al daño sufrido durante el día que refuerza su papel de barrera protectora.
Sumado a estas cuestiones, a medida que la luz desaparece a partir de la puesta de sol, el cuerpo comienza a segregar melatonina, una hormona que protege la piel del efecto de los radicales libres, además de brindar un efecto antiinflamatorio.
Así las cosas, preparar la piel para ese momento con una rutina facial de noche adecuada se muestra esencial.