Ten presente que tu piel, sobre todo la del rostro y manos, se expone de manera continua a factores como la radiación solar, los cambios de temperatura o la contaminación.
Asimismo, el estrés, el consumo de sustancias como el alcohol o el tabaco, los problemas hormonales y los malos hábitos alimentarios son algunos de los factores que están implicados en la destrucción del colágeno y la elastina.
Las consecuencias de todos estos elementos nocivos en tu piel pueden ser, entre otras:
- Pérdida de elasticidad y firmeza.
- Aparición de líneas de expresión y manchas.
- Envejecimiento prematuro.
- Falta de luminosidad.
Así las cosas, para combatir estos efectos es totalmente aconsejable que incorpores a tu dieta alimentos antioxidantes con acción antienvejecimiento.