Exposoma: qué es y cómo afecta al envejecimiento de tu piel

El exposoma acelera el envejecimiento natural de tu piel, demostrando que esta no solo envejece por genética. 

Las exposiciones a lo largo de nuestra vida a factores como la radiación solar, la contaminación atmosférica, el tabaco, el estrés o los malos hábitos alimenticios suponen agresiones diarias para tu piel. 

Estas agresiones con efecto acumulativo desencadenan un estrés oxidativo que daña las proteínas, lípidos y el ADN celular, acelerando el envejecimiento cutáneo. 

Sin embargo, es posible limitar los efectos del exposoma con un enfoque integral que combine la reducción de exposiciones nocivas con hábitos de vida saludable, protección y rutinas dermocosméticas ajustadas a las necesidades de tu piel. 

¿Qué es el exposoma?

El exposoma es el conjunto de todos los factores externos e internos a los que estamos expuestos cada día, desde que nacemos hasta que morimos y cómo estos influyen en nuestro organismo. Todas las agresiones ambientales que recibe el organismo, así como el estilo de vida tienen un gran impacto sobre la salud de tu piel. Se encuentra implicado en la generación de radicales libres y estrés oxidativo, dos factores que dañan las células y son clave para el envejecimiento cutáneo. 

Para profundizar en la definición de exposoma, vemos necesario abordar las diferencias con la epigenética y el genoma. 

Exposoma vs. epigenética

La epigenética explica cómo esos factores ambientales influyen en la actividad de nuestros genes. Estudia los procesos y reacciones químicas que modifican la actividad y/o expresión del ADN sin alterar su secuencia.

Por su parte, la epigenética actúa desde dentro, activando o silenciando genes para adaptarse a esas agresiones ambientales acumuladas. 

Exposoma vs. genoma

El exposoma es variable, dinámico y acumulativo, frente al genoma, que, dado que es nuestra herencia genética, es fijo, heredado e inmutable. 

A nivel cutáneo, el genoma establece nuestras predisposiciones genéticas, determinando las características estructurales y funcionales básicas de la piel, como el fototipo, la arquitectura dérmica o la respuesta intrínseca frente al daño. El exposoma, en cambio, representa el conjunto de exposiciones a las que la piel se enfrenta de manera continua a lo largo del tiempo y cuya acción acumulativa puede alterar su estado fisiológico, contribuyendo al deterioro progresivo de la función barrera, al aumento del estrés oxidativo y a la aparición de signos visibles de envejecimiento cutáneo.

Principales componentes del exposoma 

Los diferentes factores que se incluyen en el concepto de exposoma van modulando las respuestas biológicas de nuestro organismo y condicionan la salud de las personas, afectando igualmente a la piel.

Sus principales componentes externos son:

  • Contaminantes atmosféricos y nanopartículas presentes en el aire.
  • Radiación solar.
  • Temperaturas extremas.
  • Malos hábitos alimenticios.
  • Tabaco y alcohol.
  • Estrés y falta de sueño. 

En lo tocante al exposoma interno o endógeno destacan los siguientes: 

  • Procesos metabólicos propios que pueden generar radicales libres.
  • Microbiota intestinal que modula la inflamación sistémica y la respuesta inmune.
  • Capacidad antioxidante personal relacionada con la genética, la dieta y el estilo de vida. 

Estos factores que acabamos de ver aceleran el envejecimiento cutáneo extrínseco, con la agravante de que lo hacen de manera acumulativa. 

Factores del exposoma

¿Cómo afecta el exposoma al envejecimiento de tu piel?

La exposición al exposoma genera radicales libres, moléculas inestables que causan daño celular a diferentes niveles que te explicamos a continuación.

Provocan estrés oxidativo

El estrés oxidativo es un desequilibrio entre la producción de radicales libres (que aumenta en este caso) y la capacidad de nuestro cuerpo de combatirlos. 

Los resultados en la piel son principalmente los siguientes:

  • Pérdida de luminosidad, tono apagado, grisáceo o amarillento.
  • Textura irregular y áspera.
  • Acentuación de las líneas de expresión y aparición de nuevas arrugas prematuras.
  • Hiperpigmentación.
  • Pérdida de elasticidad
  • Piel reactiva e inflamada, pues se debilita la barrera cutánea. 

En definitiva, la piel parece más deteriorada de lo que debería, con signos visibles de deterioro acelerado.

Dañan las moléculas biológicas: piel flácida, deshidratada y con manchas

El estrés oxidativo daña las moléculas biológicas entre las que se encuentran los lípidos, los ácidos nucleicos y las proteínas como el colágeno y la elastina. Veamos cómo afecta a la piel en cada caso.  

El daño en los lípidos se manifiesta en la piel de la siguiente manera: 

  • Daño en la barrera cutánea que provoca la pérdida de agua transepidérmica.
  • Sequedad extrema con sensación de tirantez.
  • Descamación e hipersensibilidad.
  • Mayor penetración de contaminantes y alérgenos que pueden irritar la piel. 

En cuanto al efecto nocivo del exposoma en los ácidos nucleicos, provoca:

  • Alteración en la producción de melanina favoreciendo la aparición de manchas y lentigos solares.
  • Queratosis actínicas, es decir, zonas ásperas y escamosas que pueden ser precancerosas.
  • Acumulación de mutaciones dérmicas que predispone al cáncer de piel.
  • Renovación celular caótica que propicia la proliferación de células nuevas “defectuosas”.
  • Pérdida de funcionalidad celular. 

Y, por último, en lo tocante a las proteínas, las consecuencias cutáneas de la acción del exposoma pueden ser: 

  • Degradación del colágeno, lo que provoca pérdida de firmeza.
  • Menor producción de elastina, lo que imposibilita que la piel recupere su forma original.
  • Arrugas y surcos (especialmente los nasolabiales y la frente) más marcadas.
  • Piel más fina y frágil, más propensa a las heridas y marcas. 

En definitiva, estamos hablando de una piel que protege peor y acelera su envejecimiento. 

¿Cómo combatir los efectos nocivos del exposoma en la piel?

Como te hemos avanzado al principio de este artículo, proteger la piel del exposoma requiere un enfoque integral para prevenir y reparar de manera activa

Para lograrlo, vamos a compartir contigo 3 estrategias que van a ayudarte. 

Reduce las exposiciones ambientales

Es importante que reduzcas el contacto con contaminantes atmosféricos, radiación ultravioleta y tabaco para reducir la producción de radicales libres provocados por el estrés oxidativo. 

Sigue un estilo de vida saludable

Puedes seguir una dieta equilibrada rica en alimentos antioxidantes, mantener una actividad física regular e intentar regular el estrés. 

Esto te va a permitir modular de manera positiva la salud celular y la longevidad de los telómeros.

Cuida tu barrera cutánea y refuerza los antioxidantes

Procura introducir formulaciones dermocosméticas que restauren los lípidos de la piel, ayuden a proteger la pérdida de agua y evitar la penetración de irritantes ambientales. 

Tus aliados para neutralizar los radicales libres antes de que dañen tus células son los antioxidantes. 

Precisamente, en Atashi hemos desarrollado el Ritual Calm & Beauty del Código Atashi, una guía inconformista, donde la ciencia dermofarmacéutica se une a la innovación cosmética de lujo para crear rituales que responden a necesidades reales de la piel. Más allá de un tratamiento, cada ritual es una experiencia que devuelve a tu piel equilibrio, calma, luz y fuerza. En lugar de hablar de tipos de piel, hablamos de estilos de vida y momentos de vida. 

El Ritual Calm & Beauty está pensado para pieles apagadas, inflamadas o con rojeces y que necesitan una hidratación profunda. Esos momentos en los que parece que todo te supera con niveles de Cortisol al límite. Ese estrés se traduce en falta de luz, en rojeces, en esa sensación de piel apagada. 

Este ritual te va a permitir actuar desde dos abordajes indispensables para proteger tu piel de los efectos del exposoma: Por la mañana, fórmulas que iluminen al instante, difuminen las marcas del cansancio y aporten un acabado natural, fresco y uniforme que refleja bienestar.

Por la noche, acompaña su proceso de reparación, reforzando la barrera cutánea y devolviendo calma y vitalidad al rostro.

El ritual de noche Calm & Beauty se enfoca en la restauración y regeneración de la piel

Limpia tu piel con la espuma regenerante purificante y aplica el tónico regenerante purificante con aguas frutales de uva negra, arándano rojo y extracto de granada, realizan una limpieza suave en la piel, elimina los síntomas de fatiga y combate el estrés oxidativo que tu piel ha ido acumulando durante el día.  

Sigue con el sérum L’ Essenza Eterna, un elixir que resucita tu piel y calma tu mente.  El activo Myramaze Essence–Myrothamnus te ayudará a reducir los niveles de cortisol, aportando un efecto antiestrés que calma la piel y revela un rostro más descansado y saludable.

Después aplica la crema renovadora AHA que repara y renueva el ADN celular corrigiendo los signos de envejecimiento. Combina el poder renovador profundo del ácido glicólico con las células nativas de gardenia jasminoides que estimulan la producción de colágeno. Además, contiene creatina que energiza y protege el ADN de tu piel.

Por último, la mascarilla Supernight Detox Mask, mientras duermes refuerza las defensas naturales de la piel purificando y detoxificando las pieles estresadas y asfixiadas. Contiene Melatonina y Blue Oléoactif, activos que ofrece protección contra la luz azul. Regulan el descanso en la piel y reparan durante la noche los daños que se han acumulado en tu piel de la luz de las pantallas después de un día de muchas horas de actividad.

Ritual Calm & Beauty

Farmacéutica Licenciada por la Universidad de Alcalá de Henares, con más de 25 años de trayectoria profesional y de gran autoridad en el sector de la belleza saludable. Especialista en la conceptualización, investigación y desarrollo de productos en la industria dermofarmacéutica y nutricosmética para el cuidado y salud de la piel. Apasionada de la industria dermofarmacéutica, es miembro del Claustro de Profesores del Centro de Estudios Superiores de la Industria Farmacéutica (CESIF).